La Ruta propuesta del Camino de San Frutos supone un corte linear imaginario en el paisaje segoviano, donde se pueden contemplar una buena muestra de las grandes unidades de vegetación segoviana, una oportunidad única de aprender a distinguir algunas de las plantas de más protagonismo en la provincia.

Hemos subtitulado también a la ruta de paisaje cultural, por considerar que el paisaje vegetal que contemplamos hoy es el resultado de cientos de años de interacción humana sobre el medio, ya sea agraria o ganadera, que ha dado como consecuencia el paisaje actual, resultante de la cultura ancestral humana en este sector del Planeta.
El recorrido se desarrolla por dos grandes zonas o unidades de paisaje, una primera parte sobre los territorios de la base o pedimento de la Sierra, que llegan más o menos hasta Val de San Pedro y una segunda parte que se interna por la Segovia caliza de los páramos, las hoces y cantiles, donde dominan los enebrales segovianos.

Al llegar a la hoz, cuando ya se ve la Ermita de San Frutos, aparece el enebral abierto con Juniperus oxycedrus en su variante calcícola (llamado “chaparro” en la zona). La vista es impresionante, tanto de la Hoz, como del basto horizonte, donde se aprecia la Tierra de Pinares Segoviana o Mar de Pinos (Pinus pinaster, P. pinea), que llegan hasta la misma Hoz en las proximidades de Sebúlcor. Se repiten las mismas comunidades vegetales que veíamos al cruzar el río a la altura de Villar de Sobrepeña, con los enebrales en primer término, un paisaje muy segoviano y muy nuestro, que no se puede contemplar en otras partes.

Una fauna rica y variada


Para cualquier persona con vocación naturalista los caminos son la plataforma ideal para descubrir con detalle el paisaje que nos rodea. Desde que nacemos somos exploradores del mundo que nos rodea. Con el paso del tiempo, la vida cotidiana agosta el interés en muchas personas, mientras que en otras, se desarrolla y enriquece a lo largo de su vida.

Segovia es un territorio de caminos. Los más conocidos son las vías pecuarias, cañadas, cordeles y veredas que tejen dos mil setecientos kilómetros y once mil hectáreas de rutas públicas que recorren la piel de toda la provincia. La ruta Jacobea también cruza la provincia desde el puerto de la Fuenfría hasta Villeguillo. Ahora estrenamos el Camino de San Frutos, cerca de ochenta kilómetros que unen la ciudad con el paisaje asceta que rodeo al Santo en la pequeña ermita colgada sobre el río Duratón.

 De esta manera podemos obtener un listado de las especies que podemos observar y su distribución, siendo los vertebrados los que mayor información presentan, con 8 especies de peces, 12 de anfibios, 14 de reptiles, 47 de mamíferos de las que 16 son quirópteros, y 139 especies de aves reproductoras, cuyo número supera las 200 si incorporamos las especies invernantes y migradoras.

Patrimonio
Arte y patrimonio en el Camino.
Flora y fauna
Naturaleza y vida, que hacen único el recorrido.
Geología
Todos los detalles del paisaje de San Frutos.
Espiritualidad y tradiciones
Un santo de leyenda y devoción.
Prensa
El Camino de San Frutos en los medios.